Alfombras frescas y limpias en un santiamén
Si tus alfombrillas o moquetas empiezan a desarrollar un olor propio de pies, pelo de mascota o líquidos derramados, es hora de usar bicarbonato sódico. Pon un poco en las zonas afectadas y frótalo con agua tibia. También puedes verter agua tibia por encima. Deja que la mezcla actúe toda la noche y retira los restos de agua a la mañana siguiente. Disfruta de tu nueva alfombra, que huele como una ducha fresca

Alfombras frescas y limpias en un santiamén
